Riboalte un principado feudatario

Mapa de la Marca Hispánica y la Gothia (Septimania) en 806.
Mapa Marca Hispánica y la Gothia (Septimania) en 806

La Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte es actualmente un principado feudatario. La Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte no mantiene relaciones diplomáticas con los gobiernos actuales y no tiene ninguna ambición territorial sobre antiguos territorios, ni busca ningún tipo de reconocimiento de los mismos.

La constancia de algunos antiguos linajes (señoríos vinculados a lo que hoy denominamos Riboalte) a permitido, que a pesar de los diferentes avatares históricos, sé restableciera y mantenga la hoy conocida como Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte. Los nobles que la restablecieron acordaron que la Casa se rija por el sistema de monarquía electiva (La monarquía electiva es una forma de gobierno monárquica en la cual el monarca es elegido por votación a través de algún mecanismo. Los electores y los candidatos son nobles de la Casa), en consonancia a su historia y tradición. Igualmente omitieron restablecer ninguno de los antiguos nombres que enlazan directamente con las raíces de las casas nobles entre la Marca Hispánica y la Gotia. Por esa razón dotaron a esta casa del nombre de Riboalte.

El crecimiento del poder franco 481-814
 El crecimiento del poder franco 481-814

No cabe duda que el Príncipe y Duque de Riboalte mantiene los derechos por elección y anuencia de  Ius Majestatis y Ius Honorum, es decir, el derecho de conceder Títulos nobiliarios y Honoríficos de  Ordenes de Caballería del Patrimonio Dinástico de la Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte. Igualmente el Jefe de la Casa tiene derecho al reconocimiento de títulos y predicados de otras casas.

Estos son unos derechos históricos y a la par refrendados por el privilegio feudatario que le concede la anuencia de la tradición dinástica de la más importante dinastía que ha dado la historia.

La bandera de Riboalte es un obsequio del Rey de Armas de la Soberana Casa Real e Imperial Rurikovich
La bandera de Riboalte es un obsequio del Rey de Armas de la Soberana Casa Real e Imperial Rurikovich

El derecho al titulo de Principe y Duque de Riboalte viene dado por la elección hecha entre los nobles que constituyen el Consejo de Nobles de la Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte.

Hoy hablamos de Riboalte, aunque en sus orígenes el nombre era diferente y ha sufrido diferentes cambios y modificaciones. El nombre actual corresponde al privilegio de ser un Principado Feudatario y al encargo de conservar unas raíces históricas.

Riboalte (tal como lo denominamos hoy) fue un territorio independiente que surgió en los territorios que se conocían como la Marca Hispánica*. Aunque su influencia y presencia también estuvo en la Gothia**.

 Monasterio de Obarra (Uvarra)
 Monasterio de Obarra (Uvarra)

Riboalte fue conquistado. Aunque su principal Orden y tradición se conservo en el Monasterio de Obarra (Uvarra). Este monasterio era perteneciente a la orden benedictina y tiene sus orígenes como abadía, sita en Calvera, fundada en el siglo IX y anexionada en el siglo XI a San Victorián como priorato. Se mantuvo hasta las leyes desamortizadoras de 1835. Con la desamortización y ante la falta de espacio de encuentro la Orden estuvo a punto de desaparecer. Una orden militar religiosa que cuido de los enfermos y los pobres. La orden esta regida por el Gran Maestre. Y esta orden custodio el linaje en diferentes parroquias después de la desamortización.

Gracias a esta Orden hoy podemos hablar de esta Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte. Igualmente esta Casa cuenta con la tutela, el apoyo y el reconocimiento de otras Casas Soberanas y Principescas y diferentes primados religiosos.

Blason SPDCR

Por un acuerdo del Consejo de Nobles, 22 de julio de 2004, el escudo de la Serenísima, Principesca y Ducal Casa de Riboalte es una parte del escudo personal del actual Príncipe y Duque de Riboalte.


 

Coronación de Carlomagno
Coronación de Carlomagno

 * La Marca Hispánica era el territorio comprendido entre la frontera político-militar delImperio carolingio con Al-Ándalus (al sur de los Pirineos), desde finales del siglo VIII hasta su independencia efectiva en diversos reinos y condados. A diferencia de otras marcas carolingias, la Marca Hispánica no tenía una estructura administrativa unificada propia. Tras la conquista musulmana de la península ibérica, los carolingios intervinieron en el noreste peninsular a fines del siglo VIII, con el apoyo de la población autóctona de las montañas. La dominación franca se hizo efectiva entonces más al sur tras la conquista de Gerona (785) y Barcelona (801). La llamada «Marca Hispánica» quedó integrada por condados dependientes de los monarcas carolingios a principios del siglo IX. Para gobernar estos territorios, los reyes francos designaron condes, unos de origen franco y otros autóctonos, según criterios de eficacia militar en la defensa de las fronteras y de lealtad y fidelidad a la corona.
El territorio ganado a los musulmanes se configuró como la Marca Hispánica, en contraposición a la Marca Superior andalusí, e iba de Pamplona hasta Barcelona. De todos ellos, los que alcanzaron mayor protagonismo fueron los de Pamplona, constituido en el primer cuarto del siglo IX en reino; Aragón, constituido en condado independiente en 809; Urgel, importante sede episcopal y condado con dinastía propia desde 815; y el condado de Barcelona, que con el tiempo se convirtió en hegemónico sobre sus vecinos, los de Ausona y Gerona.

San Guillermo de Aquitania
San Guillermo de Aquitania

** Septimania fue conocida como Gothia tras el reinado de Carlomagno. Conservó estos dos nombres mientras fue gobernada por los condes de Tolosa durante la Alta Edad Media, pero la parte meridional llegó a ser más conocida como Rosellón, en tanto que su parte occidental fue llamada Foix, y el nombre de Gothia (junto con el más antiguo de Septimania) dejó de usarse durante el siglo X, excepto como designación tradicional a medida que la región se fracturaba en entidades feudales más pequeñas, que conservaron a veces los títulos carolingios, pero perdiendo su carácter de tal, pues la cultura de Septimania se convirtió en la cultura de Languedoc.

El último mandatario en utilizar este término fue el conde de Barcelona Borrell II, quien tomó el título de “duque de Gothia” (Dux Gothicae) para identificar el espacio de su soberanía.

El nombre de Gothia se usó porque el área tenía una concentración de godos (más exactamente visigodos) más alta que las regiones circundantes, dado que esta zona había sido parte del reino visigodo desde el siglo V y que muchos nobles visigodos se habían refugiado en la zona tras la conquista musulmana de Hispania. Los soberanos de esta área, cuando estaba compuesta por varios condados, recibieron el título de marqueses de Gothia (y también de duques de Septimania). El nombre de los godos perdura asimismo en la vecina Cataluña, cuyo nombre, según una de las etimologías propuestas, procedería de Gotalania, tierra de godos y alanos.

Bernardo de Gothia
Bernardo de Gothia

 
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